
Hoy vamos a hablar de crecer. A mi crecer me hace sentir distinta, por momentos adulta pero en cuestión de segundos puedo ser la más chiquilina, una estúpida. Crecer me hace sentir superior, me despierta la intriga de saber si las demás personas se dan cuenta como yo que están creciendo, si les gusta como a mi crecer, si tienen ansias de más...
Pero no hablo de crecer de altura, sino crecer como persona, como humano. Crecer muchas veces es igual a cambiar, cambiar sentimientos, amistades, gustos; en realidad, el crecimiento implica un cambio.
Yo digo crecer y se me vienen a la mente un montón de personas. Personas a las que todavía sigo viendo, personas con las que se terminó o decidimos terminar lo que nos unía u otras que no veo más. Gran parte de las personas con las que comparti mi vida me ayudaron a crecer, me dejaron una enseñanza, dejaron algo de ellos en mi, su pensamiento, sus manias, sus gustos, su frialdad o indiferencia, su ternura, su risa, algo, por más diminuto que sea y siempre en distintas dimensiones. Yo digo crecer y me acuerdo de mi familia, de Flor, de Mica, de Barbi, de Florchi, Anita y Jané. Pienso en crecer y digo Alan y Leo. Crecer es sinónimo de Matías, de Juan, de Carli ♥
No me doy cuenta ahí, en el acto, que estoy creciendo. No digo WOW! ESTOY CRECIENDO. Ni tampoco antes, nunca pensé en hacer tal cosa porque me va a dejar una enseñanza. Siempre es después, es llegar a mi casa y llorar, odiar, querer, gritar, dormir, soñar, escribir y recién ahí darme cuenta. A veces el dolor no es tan malo. Sufrir te hace crecer. Amar te hace crecer. Odiar te hace crecer. Soñar, leer, aprender, enseñar, confiar te hacen crecer. Conocerte te hace crecer, te gustes o no, te quieras o no. Creas o no necesitar tu cuerpo, creces junto a él.
Para sobrevivir hay que crecer, y para crecer hay que sobrevivir; es mutuo.
Uno vive y crece, y cuando crece, vive.
No hay comentarios:
Publicar un comentario